Existe un fuerte interés en desarrollar tecnologías para aprovechar ciertas carnes denominadas no tradicionales o alternativas. Estas, presentan características diferenciales que permitirían introducirlas en nichos de alto poder adquisitivo en nuestro país y en el exterior. El número de especies consideradas es grande, involucrando innumerables actores y actividades.
::Se puede decir que las producciones alternativas son aquellas de escaso desarrollo productivo en el país. Se caracterizan por la baja escala de producción, las tecnologías inmaduras, la desarticulación de las cadenas productivo-comerciales, la falta de adecuación a estándares de calidad internacional y la exigua información sobre el mercado local y mundial.
Al mismo tiempo, la producción y comercialización de estas carnes son actividades que brindan una oportunidad de mejorar la situación socio-económica a nivel local, regional y nacional, porque representan la posibilidad de incursionar y desarrollar nuevos mercados.
Existen ejemplos de producciones de carnes consideradas alternativas que han evolucionado y que generan un ingreso importante de divisas al país, como sucede en el caso de liebres, conejos y ciervos. En su conjunto aportaron en 2005 un volumen cercano a las 7 mil toneladas cuyo valor superó los 29 millones de dólares, significando en valor, alrededor de un 2% de las exportaciones totales de carnes argentinas.
DATOS PRECISOS
Para el 2005, el crecimiento interanual experimentado por el conjunto de carnes alternativas que actualmente se exportan, fue del 25% en volumen y del 19% en valor, sin embargo el precio promedio de la tonelada exportada no sufrió variaciones, manteniéndose. Cabe destacar, que el precio promedio de exportación de las carnes no tradicionales se encuentra un 97% por encima del precio promedio de la carne vacuna.
ALTERNATIVAS CRIOLLAS
Existen otras carnes con potencial, pero que actualmente no son exportadas:
El Carpincho se aprovecha a través de la caza de animales silvestres con escasos intentos de cría en cautiverio. Se faenan entre 100-150 mil animales/año para aprovechar su cuero, pero su carne suele ser desperdiciada y en raras ocasiones se comercializa.
El Ñandú abre perspectivas muy interesantes para los mercados gourmet. Sin embargo, existen ciertas dificultades que frenan su desarrollo: las tecnologías de producción están siendo ajustadas y todavía se desconocen detalles claves como los requerimientos nutricionales, las causas de ciertas enfermedades y de mortalidad de crías.
La Llama, ha observado un incremento en el consumo y precio de su carne en su región de producción, el NOA. En el año 1995 en la ciudad de San Salvador de Jujuy el consumo rondaba los 1.000 kg./año, en el año 2003 el consumo habría alcanzado los 6.800 kg./año según datos oficiales de la provincia. El envío de carne a otras regiones y a otros países no se da por la inexistencia de frigoríficos habilitados para Tránsito Federal.
Problemáticas productivas
Si bien el aprovechamiento de las carnes de estos animales representa una enorme potencialidad de desarrollo económico, sobre todo a nivel de economías regionales, también poseen ciertas problemáticas comunes. En general se trata de productos que aún no han desarrollado un volumen continuo de producción acorde con la demanda interna y externa. Se trata, además, de actividades innovadoras en el ámbito nacional y por ende las tecnologías de producción no están desarrolladas en nuestro país y, en algunos casos, tampoco en el mundo. La misma inmadurez de estas producciones implica la inexistencia de ciertos actores claves de la cadena y diversos grados de incipiente articulación de las mismas. En el caso de alimentos de escaso desarrollo en nuestro país, pero ya desarrollados en el mundo, falta adecuar nuestra producción a los crecientes niveles de exigencia de calidad de los mercados internacionales. En muchos casos los mercados son potenciales y los productos aún no son conocidos, con lo cual se dificulta la generación de información sobre los mercados de destino.
Políticas públicas
En la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos de la Nación, existen diversos sectores vinculados a estas producciones: la Dirección de Ganadería, la Dirección Nacional de Acuicultura y la Dirección Nacional de Alimentos. Esta última dispone de las siguientes herramientas:
Programa de Fomento de Alimentos de Bajo Desarrollo Productivo. Creado a partir de la Resolución 714/05 de la SAGPyA. Posee un listado de productos alimenticios que incluye algunas de las carnes no tradicionales. El objetivo es apoyar la adopción de normas de calidad. Se le dá prioridad a la obtención de productos uniformes en calidad y continuidad de producción, para lo cual se ofrecen capacitaciones en materia de sistemas de Gestión de la Calidad, Bienestar Animal y de Planificación y Gestión de la Empresa Agroalimentaria.
Estudio “Análisis de Producciones Animales Alternativas con Potencial de Desarrollo Inmediato y Mediato en la Argentina”. Perteneciente al Programa Multisectorial de Preinversión II del Ministerio de Economía y ejecutado por la Dirección Nacional de Alimentos. El propósito del análisis es, realizar un diagnóstico que permita proponer estrategias y políticas para la promoción de la industria del carpincho; la industria helicícola; la producción de lagartos y yacarés; la industria integral del ñandú; y la producción de jabalí y sus cruzas.
* Por Erica Maggi y Matías Acerbi
Ingenieros Agrónomos. Dirección Nacional de Alimentos - SAGPyA.
Fuente: Dirección Nacional de Alimentos, Dirección Nacional de Acuicultura, Dirección de Ganadería (SAGPyA) y SENASA.
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