&ldquo;Este hito institucional no representa una norma de nicho ni un parche comercial, sino la puesta en marcha de un sistema de certificaci&oacute;n nacional con validaci&oacute;n cient&iacute;fica y proyecci&oacute;n internacional&rdquo;, expresaron en un comunicado los integrantes de la instituci&oacute;n. El sello introduce una arquitectura de protocolos modulares que abarca todo el sistema de ganados y carnes, garantizando que cada eslab&oacute;n de la cadena de valor pueda acreditar su sustentabilidad o integrarse para certificar el producto final. Cambiar el enfoque <p style="text-align: center;"> Esta iniciativa tiene el objetivo de cambiar el enfoque globalmente instalado como &ldquo;Farm-To-Fork&quot; por la que &ldquo;hoy realmente conduce la demanda de alimentos: &ldquo;Del Plato Al Campo&rdquo; (Plate-To-Farm)&rdquo;, dicen. La mirada tradicional de la cadena c&aacute;rnica &ldquo;ha fallado estructuralmente al aislar a los actores en compartimentos estancos (criadores, invernadores, transportistas o frigor&iacute;ficos) que operan bajo una l&oacute;gica puramente comercial de&nbsp;commodity&rdquo;,&nbsp;afirman desde la MACS. En este sentido, indicaron que Sello MACS redefine la identidad de todos los integrantes del sistema, transform&aacute;ndolos conscientemente en Productores de Alimentos. Esta nueva visi&oacute;n en la que se basa el sello de carne sustentable argentina comprende desde donde realmente se tracciona la demanda y el por qu&eacute; del sentido de los procesos de trazabilidad: el consumidor. Se trata de una distinci&oacute;n econ&oacute;mica y social de car&aacute;cter proactivo: &ldquo;Al tratarse de un proceso de trabajo continuo y din&aacute;mico, las actualizaciones peri&oacute;dicas de los protocolos de la MACS aseguran que la cadena argentina est&eacute; siempre un paso adelante de las exigencias globales. Esto transforma el costo de adecuaci&oacute;n en una inversi&oacute;n estrat&eacute;gica que permite a los productores e industrializadores capitalizar comercialmente su esfuerzo, mejorando la percepci&oacute;n real de valor del consumidor y, en consecuencia, optimizando sus m&aacute;rgenes y precios&rdquo;, expresan. Los 5 Pilares Globales La mayor&iacute;a de los sellos vigentes en el mercado global sufren de un sesgo parcial: se concentran casi exclusivamente en el productor primario y abordan &uacute;nicamente el &quot;triple impacto&quot; cl&aacute;sico (recursos naturales, bienestar animal b&aacute;sico y aspectos sociales sectoriales). La MACS rompe este l&iacute;mite al adoptar los cinco pilares fundamentales de la&nbsp;Global Roundtable for Sustainable Beef&nbsp;(GRSB), incorporando con el mismo nivel de exigencia los dos pilares que el resto de las certificaciones tradicionalmente olvida porque no miran al consumidor: Eficiencia e Innovaci&oacute;n y Alimentos e Inocuidad Alimentaria. Dentro de este esquema integral, se destacan dos complejidades cr&iacute;ticas contempor&aacute;neas: La Relevancia Nutricional de la Carne, el sello certifica la integridad de este alimento desde su composici&oacute;n y pureza; y la Resistencia a los Antimicrobianos (RAM), el sello MACS aborda esta responsabilidad social, una de las mayores crisis de salud p&uacute;blica global, de manera proactiva a trav&eacute;s de indicadores estrictos de manejo sanitario preventivo. &quot;Una Sola Salud&quot; Entendiendo que la sustentabilidad de la carne argentina no puede desasociarse de la salud de la poblaci&oacute;n, el Sello MACS se fundamenta bajo la perspectiva de &quot;Una Sola Salud&quot; (One Health), un enfoque validado y promovido por los m&aacute;ximos organismos internacionales de referencia como la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS), la FAO y la Organizaci&oacute;n Mundial de Sanidad Animal (OMSA). Bajo esta &oacute;ptica cient&iacute;fica, el medio ambiente, la sanidad de los animales y la salud de los seres humanos constituyen una unidad indisoluble. El protocolo de la MACS, seg&uacute;n anticiparon, es el &uacute;nico en el pa&iacute;s construido bajo esta matriz tridimensional, garantizando que cuidar el suelo o el bienestar animal es, en &uacute;ltima instancia, cuidar la salud del consumidor en el plato. La Arquitectura de los 5 Protocolos Modulares Para operativizar esta visi&oacute;n sin generar burocracias innecesarias, el sistema se divide en cinco protocolos t&eacute;cnicos independientes pero concatenados: Etapa I: Producci&oacute;n Primaria (Campo):&nbsp;Sistemas de cr&iacute;a, recr&iacute;a, pastoreo o corral. Etapa II: Transporte de Hacienda:&nbsp;Log&iacute;stica y confort de los animales en pie en tr&aacute;nsito. Etapa III: Industria (Procesamiento):&nbsp;Estructura condicional para frigor&iacute;ficos de Ciclo 1 (Faena), Ciclo 2 (Desposte) y plantas Tipo Ciclo 3 (Dep&oacute;sitos de fr&iacute;o). Etapa IV: Log&iacute;stica y Transporte de Producto Terminado:&nbsp;Preservaci&oacute;n de la cadena de fr&iacute;o y distribuci&oacute;n minorista. Etapa V: Gesti&oacute;n Sustentable en Gastronom&iacute;a y Retail:&nbsp;El eslab&oacute;n privado que conecta directamente con la demanda del consumidor (restaurantes especializados y carnicer&iacute;as/supermercados). Los primeros 4 protocolos, que constituyen el bloque central de incumbencia jurisdiccional sanitaria, ser&aacute;n validados oficialmente por el SENASA, en el marco del convenio de cooperaci&oacute;n t&eacute;cnica y comercial vigente entre dicho organismo de referencia nacional y la MACS. Transparencia operativa Para asegurar una transparencia absoluta y evitar que la MACS act&uacute;e como &quot;juez y parte&quot;, la instituci&oacute;n inform&oacute; que adoptar&aacute; el rol exclusivo de Standard Owner (propietaria t&eacute;cnica de la norma). El proceso de auditor&iacute;a y certificaci&oacute;n ser&aacute; ejecutado de manera totalmente aut&oacute;noma por empresas certificadoras privadas e independientes debidamente acreditadas en el SENASA. La estrategia de mercado de la MACS prev&eacute; que, si bien cada eslab&oacute;n puede acreditar su sustentabilidad por separado, el verdadero valor econ&oacute;mico surge de la conformaci&oacute;n de Consorcios de Productores de Carne Sustentable Argentina. Estos consorcios horizontalizan y concatenan los protocolos parciales a lo largo de la cadena de custodia. &ldquo;Al unir voluntades, el sistema permite trazar el producto de punta a punta y dar origen al&nbsp;Protocolo Integral de Carne Sustentable Argentina, un pasaporte comercial de alt&iacute;simo valor&rdquo;, comentaron. Respaldo institucional y proyecci&oacute;n comercial Este desarrollo es el resultado de un trabajo interdisciplinario liderado por los expertos de la MACS, con la asistencia t&eacute;cnica directa de universidades locales de vanguardia como la UBA (Universidad de Buenos Aires), la UNCPBA (Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires) y la Universidad ISALUD (clave en el soporte epidemiol&oacute;gico de RAM y nutrici&oacute;n m&eacute;dica). Asimismo, cuenta con el respaldo internacional del Istituto Zooprofilattico Sperimentale dell&#39;Abruzzo e del Molise &mdash;instituci&oacute;n de referencia de la Uni&oacute;n Europea en inocuidad y nutrici&oacute;n&mdash; y convenios activos de cooperaci&oacute;n t&eacute;cnica con prestigiosas universidades italianas. El Sello MACS estar&aacute; completamente operativo en el muy corto plazo. Los primeros consorcios piloto ya se encuentran en plena conformaci&oacute;n y desarrollo. Estos grupos no se limitan a ninguna regi&oacute;n geogr&aacute;fica espec&iacute;fica, sino que abarcan diversas zonas productivas de la Argentina, demostrando que &ldquo;la carne sustentable no depende de una condici&oacute;n clim&aacute;tica o regional aislada (como no desmontar en un &aacute;rea determinada), sino del cumplimiento sist&eacute;mico de los factores del protocolo bajo cualquier escenario productivo del pa&iacute;s&rdquo;, aseguran. Con estos primeros consorcios consolidados, la MACS ya planifica misiones comerciales estrat&eacute;gicas hacia fines de este a&ntilde;o y durante el pr&oacute;ximo, respondiendo a la demanda concreta de la Uni&oacute;n Europea y otros mercados internacionales que exigen una versi&oacute;n real, integral y proactiva de la sustentabilidad de los alimentos que compran.