Producción • Sostenibilidad

La oportunidad ambiental de la carne argentina: lo que los datos dicen y el marketing debe contar

Con una comunicación que deberá adaptarse a los nuevos consumidores y formatos de información, Argentina tiene el potencial para resaltar como uno de los productores de carne más sostenible del mundo.

  • 06/01/2026 • 09:58
Fotos: Freepik

Por: Ing. Agr. M. Sc. Adrian Bifaretti, Jefe Departamento de Promoción Interna IPCVA

 

El consumidor y las normativas internacionales van a exigir cada vez más sostenibilidad. La carne argentina es una de las más sostenibles del mundo y por ello hay que liderar su posicionamiento ambiental. 

No solo tenemos el mejor bife de chorizo del mundo. Tenemos el bife más amigable con el medio ambiente. Desde el año 2023, se viene hablando del momento en que la Unión Europea ponga en marcha y aplique finalmente la normativa 1115 de deforestación. Todos los países exportadores de carne, soja, cacao, café, madera, caucho y aceite de palma están en alerta para ver cómo van a poder hacer frente a estas exigencias. Los retos y desafíos son importantes, pero las oportunidades para Argentina son enormes, debemos concientizarnos de ello. 

El 87% del territorio argentino tiene riesgo nulo de deforestación por la actividad ganadera. Este dato surge de un trabajo encargado por el IPCVA a la Red de Seguridad Alimentaria del Conicet. ¿Cuantos países en el mundo pueden aseverar con contundencia que se encuentran en este nivel de riesgo? Si pensaron en que son pocos países, están en lo cierto. 

Ahora, a esto hay que demostrarlo con ciencia. Los mercados internacionales. piden evidencia, no solo los gobiernos, estados u organismos de aplicación, también los consumidores van por todo: quieren palatabilidad, carne sabrosa, exquisita, y además son ávidos de QRs para sentirse seguros con trazabilidad sanitaria, quieren historia, libre de antibióticos, quieren vacas felices con bienestar animal, que esa carne no provenga de establecimientos en los que se haya deforestado, quieren legalidad fiscal, laboral y que no existan conflictos legales con comunidades aborígenes. 

Todo esto caracteriza a la normativa 1115 de la Unión Europea que, casi como un patovica, definirá si vamos a jugar en los próximos años en la Champions League o nos tendremos que conformar con jugar en los torneos de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).  

¿Cómo entrar a una fiesta en la que la tonelada de carne llega a valores récords de 20.000 U$S?

Con datos con respaldo científico. Argentina está en condiciones de contar su carne desde los Renspas del SENASA hasta los restaurantes Europeos con convicción, orgullo y pasión. Tenemos trazabilidad sanitaria y va camino a fortalecerse ya que será en breve individual y electrónica. Transparencia es lo que piden y eso implica armar un rompecabezas no solo con la trazabilidad sanitaria si no también con la ambiental. Hay que interpretar estas exigencias comerciales con una nueva perspectiva de los negocios. Aquellos que sigan con una cultura empresaria que atrasa jamás entenderán las nuevas reglas de juego, pero aquellos que sean capaces de gestionar un cambio cultural en su forma de encarar sus negocios en el sector cárnico, pueden ir pensando en que tendrán competitividad afilada desde la nobleza y potencia del producto. Esto concederá mayores ventajas desde el punto de vista del marketing de la carne argentina. 

 

¿En qué se parecen la cancha de los arcos torcidos a los Renspas ganaderos?

Hace unos años la AFA intimó al Club Liniers a poner en regla su cancha que era famosa por su “archidemostrada” deformación cuando se la exploraba con imágenes satelitales. Le servía al club porque convertía goles olímpicos, complicaba a rivales de fuste, pero jugar sin adecuarse a las reglas no es lo que comúnmente sucede en las ligas mayores. La anécdota es que finalmente el club acomodó las dimensiones de su cancha y dejó a la geometría y a la agrimensura en paz. (Imagen 1) 

Aquí es donde hay tarea similar para el productor ganadero. Aquellos que están “flojitos de papeles”, que no son muchos pero los hay, deberían acomodar los polígonos de sus Renspas y evitar situaciones de garabatos, líneas perimetrales intersectadas, polígonos dibujados en zonas que no parecieran ser productivas, demasiado pequeños, polígonos más apoyados, etc. (Imagen 2)

Sin este punto de partida se dificulta el proceso para dar garantías de calidad y transparencia a los importadores europeos. Estamos a tiempo de solucionar lo que hoy puede complicar aún más la provisión de novillos libres de deforestación. Hay que aprovechar la prórroga de la implementación de la norma para mejorar aún más nuestra competitividad y los frigoríficos pueden ayudar a sensibilizar a sus proveedores sobre el tema. 

¿Cómo contamos la sostenibilidad de la carne vacuna argentina?

En un mundo cada vez más distraído y disperso es necesario tener precisión quirúrgica para elaborar mensajes atractivos y que despierten curiosidad. La clave está en la información y evidencia científica, pero nadie quiere ponerse a leer un paper. No hay capacidad de interpretación del ciudadano de a pie.  Buscamos atajos y que nos simplifiquen la vida. 

Por ello, se necesita una traducción de contenidos muy técnicos y altamente complejos a contenidos fáciles de asimilar por la gente. Yo puedo tener un trabajo con enorme sustento metodológico pero necesito transformar sus resultados y su evidencia en una comunicación casi memética. Sí, un meme puede llamar la atención y crear un concepto central. Luego si verdaderamente se logra captar el interés cada uno irá por más datos. La simplificación bien usada es un arma potentísima para lograr mayor relevancia entre tanto ruido comunicacional. El desafío está en cómo transmitir el concepto de que usamos en Argentina 1 metro cúbico para producir un kilo de animal vivo a nivel de tranquera, cuando a nivel internacional se usa el doble o cómo comunicar que mientras en Argentina se emite a nivel de tranquera unos 14 kg de CO2 para producir un kilo de animal vivo en otros países según antecedentes internacionales se emite un promedio de 20 kg de CO2.    

El uso de Inteligencia artificial para potenciar el marketing de carne sostenible 

Los algoritmos que emplean las redes sociales nos conocen más que nuestros propios familiares y amigos. Definen nuestro estilo de vida, perfil de personalidad, intereses, hobbies, preocupaciones y opiniones con precisión, basándose en el análisis de una enorme cantidad de datos de la huella digital que proyectamos en el mundo virtual. 

Por ello, es fácil identificar en el ámbito digital diferentes perfiles que los podemos complementar con estudios de mercados tradicionales como focus groups o encuestas. La IA permite clusterizar con mayor rapidez, precisión y a menor costo. Entonces sobre esta base es donde la siguiente ayuda de la IA se centra en perfeccionar y personalizar los mensajes, que se elaboran simples y concisos para llegar con la mayor claridad posible.

En la imagen 3 puede apreciarse un mensaje elaborado con IA, pero que refleja los resultados del análisis del ciclo de vida de la carne vacuna argentina encarado por el IPCVA junto al INTA y al INTI. Este trabajo que siguió la metodología del Programa de Huellas ambientales de la Unión Europea, se fundamenta en normas ISO y aplica el enfoque de la cuna a la tumba, tomando en cuenta desde los insumos necesarios que se aplican en la producción ganadera llegando hasta la instancia del consumidor. La investigación utilizó información de 17 frigoríficos y 51 establecimientos ganaderos representativos de todo el país. Este tipo de aclaraciones no tienen lugar en la agenda de atención para poder ser explicados en detalle en el día a día de la gente. Si no trabajamos un mensaje que despierte interés y curiosidad nos perdemos en el océano de la indiferencia. Entonces es aquí donde la IA entra en acción y nos ayuda a perfeccionar el tipo de mensaje visual que puede despertar interés y tener mejores repercusiones.             

        

La sostenibilidad como motor de competitividad

Argentina tiene un diferencial que necesitamos mostrar al mundo: una carne excepcional, producida en sistemas mayoritariamente libres de deforestación, con una historia ambiental y cultural que pocos pueden contar.

Hoy, más que una exigencia, la sostenibilidad es una oportunidad para mostrar quiénes somos y hacia dónde queremos ir.

Si logramos ordenar papeles, afinar procesos y comunicar con la claridad que demandan los nuevos consumidores, la carne argentina no solo podrá competir: podrá liderar. Porque cuando la ciencia, la transparencia y la identidad se combinan, no hay algoritmo ni frontera capaz de frenar a un sector cárnico que decide jugar en las grandes ligas.