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El acuerdo UE-Mercosur abre una oportunidad para el agro brasileño

La entrada en vigor provisional del acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y los países del Mercosur —Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay—, a partir del 1º de mayo, inaugura un nuevo ciclo para el agronegocio brasileño que va más allá del punto de vista comercial y, sobre todo, del posicionamiento. En un mercado cada vez más orientado por criterios de origen, sostenibilidad y transparencia, el desafío pasa a ser también de narrativa.

  • 10/04/2026 • 00:00

Durante el encuentro del ABMRA Ideia Café del pasado martes (31/03), promovido por la Asociación Brasileña de Marketing Rural y Agro (ABMRA), el consejero de comercio de la Delegación de la Unión Europea en Brasilia, Damian Vicente Lluna, destacó que el acuerdo llega en un momento de reconfiguración de las relaciones comerciales globales y de mayor exigencia por parte del consumidor europeo. En este contexto, la forma en que el agro brasileño se presenta al mundo tiende a ser tan determinante como su competitividad productiva.

“Existe una oportunidad clara de fortalecer la confianza en el producto brasileño. La inversión en trazabilidad y en nuevas certificaciones puede transformar la percepción del agro en el mercado europeo”, afirmó.

En los últimos años, la imagen de los productos agropecuarios brasileños en el exterior se vio impactada por debates relacionados con la deforestación y las prácticas ambientales. Aunque avances recientes han contribuido a reducir este ruido, el escenario aún exige una actuación más estructurada por parte del sector para consolidar una percepción positiva.

En este nuevo contexto, tres pilares pasan a orientar la comunicación del agro brasileño en el exterior, según Damian Lluna. “Mostrar la capacidad de trazabilidad, confiabilidad y sostenibilidad puede generar mayor cercanía con el consumidor europeo. Comprobar el origen de los productos, garantizar transparencia a lo largo de la cadena productiva y evidenciar prácticas alineadas con las exigencias ambientales deja de ser un diferencial y pasa a ser un requisito básico de acceso al mercado europeo”, afirmó.

Según Lluna, la tendencia es que la apertura comercial venga acompañada de una demanda creciente de comprobación de estas prácticas, mediante sistemas más robustos de control y certificación. “El consumidor europeo valora cada vez más el origen y las condiciones de producción. La capacidad de demostrar estos atributos será fundamental para acceder y ampliar la presencia en ese mercado”, dijo.

En la evaluación del presidente de la ABMRA, Ricardo Nicodemos, el momento exige un cambio de postura por parte del sector. “Estamos ante una oportunidad de reposicionar el agro brasileño no solo como proveedor, sino como una marca global. Esto pasa, necesariamente, por una comunicación más estratégica y alineada con las demandas del mercado internacional”, afirmó.

Con la entrada en vigor del acuerdo, el desafío pasa a ser doble: aprovechar las oportunidades comerciales y avanzar en el posicionamiento internacional del sector. “En este escenario, la consolidación de una narrativa consistente, apoyada por datos y evidencias, tiende a ser determinante para ampliar la competitividad y sostener el acceso a mercados más exigentes”, concluyó Nicodemos.